La inagotable búsqueda de las madres mexicanas

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francisco rodriguez

Hace unos días, Cecy Flores, fundadora del colectivo de madres buscadoras de Sonora, acudió dos días a Palacio Nacional para platicar con el presidente López Obrador sobre la situación y los diversos problemas que enfrentan las madres buscadoras, así como la omisión de su gobierno de apoyar a estas incansables mujeres. La visita también pretendía que el presidente recibiera la “pala de bando”, que representa la búsqueda de las incansables madres mexicanas que no encuentran a sus seres queridos. El presidente se negó a recibir a Cecy Flores alegando que su encuentro se daría después de las elecciones del próximo 2 de junio. 

No obstante las distintas promesas del entonces candidato López Obrador para apoyar a las madres buscadoras y a los padres de familia de los  43 de Ayotzinapa, y que prometió resolver prioritariamente estos pendientes que tienen años de rezago, resulta que el Ejecutivo Federal ha dado la espalda a ambos grupos: madres buscadoras y los padres de los 43 de Ayotzinapa. Esa “traición” la refieren ambos grupos, pues en distintas entrevistas han manifestado que este gobierno también los ha decepcionado.

Resulta que el Ejecutivo Federal “pintó su raya” con las madres buscadoras desde hace mucho tiempo. La negativa de recibir la “pala de bando” es evidencia de que el presidente busca proteger la reputación de su partido, su gobierno y su candidata, pues abordar este tema y escuchar los reclamos de las madres buscadoras, sin duda, le restará votos a su candidata. Ese es el porqué de su negativa.

La crisis de los desaparecidos en México es un grave problema que debería ser considerado como una prioridad nacional para los tres niveles del gobierno mexicano. Pero es más importante ganar una elección en base a nuevas promesas, o tal vez las mismas promesas, pero renovando el compromiso de que los nuevos representantes populares sí resolverán este gran pendiente que el gobierno mexicano aún no resuelve con las madres buscadoras. Seguramente muchas de ellas votaron por el partido del presidente hace seis años. Y resulta también que muchas de ellas expresan su descontento e insatisfacción con este gobierno.Esperamos que los nuevos representantes de los mexicanos hagan consciencia de los problemas de fondo de nuestro México para resolver de una vez por todas los problemas y las causas de estos, que impiden el progreso de nuestro gran país. Por su parte, los sectores de la sociedad que resulten afectados por la falta de interés del gobierno deben seguir levantando la voz para exigir a éste  que cumpla con sus deberes. Esa es la finalidad de cualquier elección. Ese es un punto muy importante que tampoco debemos olvidar.