0
27
Perla Nuñez

¡Estamos de manteles largos! Festejando 25 años de existencia del periódico Voz Esmeralda que nos ha unido, informado y formado, realmente llegar a un cuarto de siglo no es fácil, cada día que avanza nos enfrentamos a nuevas tecnologías y preferencias en la manera de hacernos llegar información, por lo que me gustaría platicarles el día de hoy de lo que sucede en el ser humano cuando hablamos de celebraciones.

Este tema lo podemos abordar desde dos perspectivas, la comunicación continuando con la columna anterior y el funcionamiento de la corteza temporal en situación de fiesta y por otro lado el imaginario social creado para una celebración, procedo a la explicación.

Desde 2016 iniciaron investigaciones relacionadas a las partes del cerebro que se activan al percibir sonidos sin importar su origen, me refiero a palabras, música, ruidos, canto de pájaros o cualquier otro, así como ha sucedido con otras investigaciones, en Berkeley, California estaban estudiando a pacientes epilépticos para descubrir el funcionamiento cerebral en una crisis instalando 265 sensores en su cerebro, paralelamente surgió la inquietud de descubrir la manera en la que el cerebro podía identificar un diálogo en una fiesta con mucho ruido, música fuerte y otras conversaciones, así fue como aprovecharon los sensores de los pacientes con epilepsia para hacer la investigación, los resultados fueron sorprendentes, ya que descubrieron que el cerebro puede seleccionar lo que quiere escuchar y omitir todo lo demás por más estruendoso que sea, hay varios factores que influyen para que sea fácil el reconocimiento de la conversación, como el conocimiento previo de la voz y el interés del tema o por la persona, esta investigación se publicó en la revista Nature Comunications y a este fenómeno se le dio el nombre de Efecto cóctel,  otro de los resultados posteriores que se descubrieron es que en mayores de 61 años la respuesta cerebral a las palabras es más débil incluso sin que exista interferencia alguna y el oído esté en perfectas condiciones, por eso es necesario repetir varias veces las palabras hasta que toman atención, esto no es debido a que les esté fallando la audición si no a la respuesta de la corteza cerebral, esta investigación se publicó en el Journal of Neurophysiology.

En 2019 se descubrió el tipo de ondas captadas por el cerebro al prestar atención enfocándose solo a una de las charlas, el área predominantemente involucrada era la corteza del lóbulo frontal, mientras que al prestar atención dividida a dos charlas la actividad se asoció a áreas de la corteza parietal, esto quiere decir que cuando captamos una charla en medio del ruido, las ondas bajas son las que percibimos y requerimos un cierto lapso de tiempo, si el caso es escuchar solo una conversación habiendo otra de por medio, entonces las ondas que percibimos son de frecuencia alta para lograr la conectividad, además de que la detección de errores es directamente proporcional a la frecuencia de la conectividad, este estudio se llevó a cabo mediante encefalogramas en Budapest. Si quieres mas información escríbeme a:

perla.nunez@naturalezahumana.com.mx