La base militar más grande de Europa

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Por: Francisco Rodriguez

En algunas ocasiones me resulta imposible telefonear con mi amiga Dorothee a causa del malestar que le ocasiona el ruido, a lo mucho consigo un wathsapp en el que me informa que el ruido de “los aviones” es terrible e insoportable. Pero, ¿a qué aviones se refiere mi querida amiga?

En la segunda mitad del siglo XX cuando ya existían las dos Alemanias, así como la Organización del Tratado del Atlántico Norte, Europa se comenzó a llenar de bases militares de Estados Unidos para iniciar una contención militar contra Oriente en caso de ser necesario.

La entonces República Federal de Alemania, con o sin el consentimiento de su parlamento, consentía la instalación de bases castrenses estadounidenses a lo largo y ancho de todo su territorio. De hecho, aproximadamente 342 instalaciones militares se encuentran en toda Europa, y de las cuales 179  están en Alemania. Uno de los complejos más famosos es el conocido como  Ramstein Air Base que llegó a la región de Renania-Palatinado desde 1952 y desde entonces esa instalación militar sirve como centro de entrenamiento y de prácticas aeronáuticas de Estados Unidos y de la Organización Transatlántica. Cientos y cientos de aviones y helicópteros hacen practicas rutinarias, a veces de nueve de la mañana hasta las dos de la madrugada del día siguiente, ocasionando la contaminación del aire y del agua por la emisión de diversos elementos tóxicos, sin olvidarnos del ruido que generan esos  aviones, y si el ruido de un avión comercial es estrepitoso, el que generan cientos de aviones de guerra, definitivamente debe ser terrible. Estos son los famosos aviones a los que se refiere mi amiga.

El Estado Federado de Renania-Palatinado alberga a la base Ramstein desde hace más de sesenta años y dentro de esa región también se encuentra la ciudad de Kaiserslautern, donde vive mi amiga. Se trata de una ciudad rodeada de bosques, flora y fauna silvestre cuyo entorno ha sido gravemente deteriorado por la emisión de “muchas toneladas” de elementos tóxicos, todos ellos provenientes de esa base militar.

Esta situación es ampliamente conocida por los habitantes y las autoridades en el sur de Alemania, pues protestas y manifestaciones a Bonn y Berlín, investigaciones y reportajes de noticieros y recomendaciones de organismos internacionales han sido insuficientes para controlar y disminuir la contaminación del entorno de Kaiserslautern, sin olvidar los daños que esa situación ha causado en la salud de los pobladores del sur del país germano.

La solución de este problema se antoja utópica, ya que desde el 2017 Estados Unidos y la OTAN han aumentado su presupuesto para invertir en la Ramstein Air Base; ello aunado a la crisis política y militar que sufre Europa y las eternas fricciones Estados Unidos-Rusia.