¿Qué sigue después del Brexit?

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El pueblo británico no ha tenido una influencia directa en su relación con Europa desde 1975, cuando votaron para permanecer en lo que entonces era la Comunidad Económica Europea. Ahora, Europa ha cambiado.
Tras la votación de Gran Bretaña el 23 de junio para salir de la UE, muchos en Bruselas y Londres quieren saber cómo se va a implementar. Desde el Tratado de Lisboa de 2009 se estableció un mecanismo legal: el país que quiera salir (y solo ese país) puede invocar el artículo 50.
El artículo 50 especifica que corresponde a los otros 27 países decidir, por mayoría de votos y sin participación británica, los términos de la salida del bloque. Se establece un plazo de dos años, que solo puede ser extendido por mutuo acuerdo de las 27 naciones. Si no hay acuerdo para entonces, GB dejaría de ser miembro de la UE y volvería a comerciar con la Unión basándose en las reglas de la Organización Mundial del Comercio, como lo hacen EU y China.
Los Brexiteers (votaron por salir) no les gusta este procedimiento porque inclina la negociación en favor de la UE. Algunos han sugerido otro mecanismo, como una votación parlamentaria para derogar la Ley de 1972 de Comunidades Europeas, la cual fundamenta y da vida a la legislación de la UE aplicada en GB, pero dicha acción sería ilegal bajo el derecho internacional y europeo. Así que al final, el artículo 50 tendrá que ser invocado.
Otra dificultad serán las nuevas normas para el comercio ya que también tendrán que ser aprobadas por los 27 miembros de la Unión Europea y ratificados por sus respectivos parlamentos (y el Parlamento Europeo). Ese proceso tardará muchos meses: como ejemplo, pongo el acuerdo comercial entre la UE y Canadá que se firmó hace dos años pero todavía no ha sido ratificado.
Al inicio, GB votó por unirse a un “mercado común” de nueve estados miembros, con una población de 250 millones. Hoy en día, la UE reúne 28 Estados miembros y una población de más de 500 millones. La inmigración de estos países hacia GB es la más grande queja ya que acusan de robo de empleos y la destrucción de su cultura.
Debo destacar que los tratados sucesivos desde 1975 han visto la Unión Europea transformarse de un acuerdo comercial a una unión política de pleno derecho, dándole a Bruselas influencia sobre otras áreas de la política continental y restándole soberanía a las naciones europeas.
Escocia e Irlanda del Norte votaron por mayorías claras para permanecer en la UE, mientras que Inglaterra y Gales votaron por salirse. Debido a eso, Nicola Sturgeon, líder del Partido Nacional Escocés, ha iniciado discusiones con la UE para buscar una forma de que Escocia se mantenga dentro del bloque y quizás separarse de la GB. Al igual, legisladores de Francia, España y Holanda han prometido buscar su propia independencia.

El más ambicioso proyecto de unidad y hermandad emprendido por la humanidad está viviendo su más grande reto, sobrevivir.
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