Barba II

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Columna por: Esthela Giron 
 
Parece que fue ayer que escribí sobre ellas. Pensé que iba a ser una moda pasajera de la cual, tarde o temprano, ellos se iban a hartar y las cortarían de tajo, para lucir de nuevo limpios y tersos, dado que traerlas causa comezón y calor. Pero no, ahora las encuentro en todas partes, como arbustos en rostros donde sobresalen tímidamente nariz y ojos.
Lejos de deshacerse de ellas, ahora son una obsesión masculina, y las seguimos admirando en la mayoría de los hombres que tiene la fortuna de poseerlas desde su ADN.
He escuchado a caballerosque están haciendo todo lo posible para lucirlas completas y lo más densas posibles. Y me alegra, pues la industria de productos de belleza masculina se está diversificando para satisfacer al reciente nicho de mercado, con lo cual comprobamos que las modas y ofusques llegan a todos los géneros y no son exclusivas de nosotras las féminas.
Sin embargo, lo que más llama mi atención es el giro positivo de este accesorio, pues décadas atrás, en imagen personal, era considerado como un rasgo de intenciones ocultas en el rostro masculino. Ahora, como atestigua un nuevo estudio realizado por Barnaby Dixson y Paul Vasey, para la revista científica Behavioral Ecology, resulta que —según los individuos estudiados—, la barba es un símbolo de estatus social al denotar poder y respeto; de buena salud, pues a pesar de las posibles bacterias que contiene, los hombres salen inmunes al portarlas; así mismo, denota agresividad y mayor masculinidad versus a los que no llevan barba; y finalmente, es sinónimo de madurez y confianza en sí mismo.
El movimiento hípsterparece ser el causante de esta usanza, la cual ya ha durado varios años y se quedará otros tantos, incluido éste, en el que, según lo dicta la moda, las barbas se llevarán frondosas, espesas e impenetrables, tipo náufrago, largas y desordenadas y, para nuestro horror, hasta con flores incrustadas y teñidas. ¡No por favor!
Señores, ya no hay pretexto. Este boom de vello facial ha traído establecimientos que ofrecen servicio especializado en diseño, rasurado y recorte de barba y bigote. También existen a la venta shampoos, acondicionadores, abrillantadores y fijadores, para portarla sofisticada y a la moda.

Sólo recuerden, la única contra de llevarla es que no a todas las mujeres nos gustan los hombres con barba descuidada y que una imagen pulcra abrirá muchas puertas.