
En esta edición de Kaleidoscopio, la soberanía negocia descuentos, la oposición fotocopia al adversario y la economía crece sin enterar a los negocios. Trump descubre que la ley también levanta muros; la deuda asegura su permanencia y los políticos defienden una sola nacionalidad con varias camisetas en el clóset. Pase usted: la realidad puso las noticias y el poder, muy amablemente, se encargó de los chistes.
Soberanía con aranceles
En plena negociación comercial, México busca que Estados Unidos reduzca los aranceles al acero y los automóviles y no imponga otros. Sheinbaum explicó que una de las vías es comprarle más al vecino y menos a otros países para disminuir el desequilibrio comercial estadounidense. La integración, aseguró, debe respetar nuestra soberanía.
Una negociación entre iguales: uno pone las tarifas y el otro acomoda el carrito. Trump parece dispuesto a respetar muchísimo nuestra independencia si viene acompañada de una orden de compra. El vecino descubrió que para influir en las decisiones ajenas también sirve mandar la factura. La soberanía no se vende, faltaba más… pero ya preguntaron si paga con tarjeta.
La oposición descubrió las campañas anticipadas
Aunque las elecciones de 2027 todavía están lejos, el PAN comenzó a perfilar aspirantes a las gubernaturas mediante nombramientos de “defensores de la patria, la familia y la libertad”. La fórmula recuerda bastante a los “defensores de la transformación y la soberanía nacional” de Morena: cargos internos con aroma a candidatura.
El panismo encontró cómo combatir los adelantos del adversario: adelantarse también. Candidatos todavía no, qué vulgaridad; son coordinadores con hambre de gubernatura. La competencia consiste en ver quién se destapa primero sin admitir que ya se quitó la tapa. Para distinguirlos habrá que revisar los colores, porque el procedimiento salió de la misma fotocopiadora. Tanto denunciar al adversario para terminar pidiéndole el molde.
La economía crece, las empresas cierran
Los datos difundidos en septiembre dibujan dos Argentinas: el PIB del segundo trimestre creció 2% frente al año anterior, aunque cayó 0.6% respecto del trimestre previo. Por otro lado, Fundar registró 31,342 empresas menos entre noviembre de 2023 y junio de 2026, una reducción de 6.1%. El número de empresas llevaba 17 meses consecutivos a la baja.
Hay cifras para todos los gustos; negocios, cada vez menos. El discurso económico puede escoger la comparación que mejor le acomode; quien baja la persiana tiene menos opciones. La macroeconomía celebra desde el escenario mientras el comerciante pregunta cuánto cuesta mantener encendida la luz. La recuperación debe estar por llegar: ya le desocuparon miles de locales.
El muro encontró su muro
Una jueza federal frenó temporalmente la construcción del muro y otras obras fronterizas en la región texana de Big Bend, incluido su parque nacional. Propietarios, negocios y ambientalistas cuestionaron que el gobierno de Trump eludiera normas de protección ambiental y cultural para acelerar los trabajos. La jueza consideró que existía riesgo de daños graves e irreparables.
Trump quería una barrera y terminó encontrándose otra: la judicial. Qué contrariedad, tanto presumir que nadie iba a pasar para descubrir que tampoco pasaba su obra. Hasta propietarios y negocios se sumaron al reclamo: difícil despacharlos a todos como enemigos de la seguridad. Por ahora, las excavadoras tendrán que esperar. La frontera más incómoda resultó ser la ley.
La deuda también hace campaña
Al cierre de septiembre, Hacienda presentó balances fiscales favorables respecto de lo programado. Días después, el FMI reconoció que México continuaba su consolidación fiscal, pero advirtió que necesitaba mayores esfuerzos para colocar la deuda en una trayectoria descendente. Además, proyectó un crecimiento de 1.5% para 2026 y de 1.8% para 2027.
El gobierno llevó el confeti y el Fondo, la calculadora. Mientras los funcionarios explican que vamos bien, la deuda construye su propio proyecto de continuidad: no pide votos, no respeta sexenios y cobra intereses sin consultar su popularidad. Los discursos pueden cambiar; los vencimientos conservan una puntualidad admirable. Esa sí tiene asegurada la reelección… y nosotros, la cooperación para sus gastos.
Una sola nacionalidad, muchas camisetas
El Senado aprobó una reforma para exigir nacionalidad única a quienes aspiren a la Presidencia, las gubernaturas y la Jefatura de Gobierno capitalina. El oficialismo la defendió como una protección de la soberanía; la oposición cuestionó que restringiera los derechos de mexicanos con otra ciudadanía. Su aplicación está prevista desde 2028, tras completar el proceso de aprobación constitucional.
Dos pasaportes despiertan sospechas; cinco partidos en el currículum acreditan experiencia. La patria exige una sola bandera, pero admite un guardarropa político completo. Se puede pasar de adversario a compañero sin aduana, sin visa y sin explicar demasiado. Para la congruencia no hay revisión migratoria: basta con que la camiseta de hoy combine con el poder.