
El informe der Wise estima que los márgenes incorporados al tipo de cambio representan un costo millonario para consumidores y negocios, incluso en operaciones anunciadas como “comisión cero”.
Enviar dinero al extranjero puede resultar más caro de lo que indica la comisión anunciada. La diferencia entre el tipo de cambio de referencia y el aplicado al usuario puede incorporar un cobro que no siempre se presenta de manera clara antes de autorizar la operación.
De acuerdo con la tercera edición del Informe de Evaluación G20+, consumidores y empresas en México afrontarían costos aproximados de 4,300 millones de dólares durante 2026 por estos márgenes en la conversión de divisas. La cifra es una estimación del estudio, no un balance definitivo de pérdidas registradas.
El análisis señala que los sobreprecios pueden alcanzar hasta 3.07% por transacción en los servicios evaluados, incluso cuando se ofrecen transferencias con “comisión cero”. Esto significa que la ausencia de una tarifa explícita no necesariamente implica que el envío de dinero sea gratuito.
Para quienes reciben remesas, realizan pagos internacionales o mantienen relaciones comerciales con otros países, conocer el costo completo permite comparar alternativas y saber cuánto dinero llegará finalmente a su destino.
El reporte identifica un contraste en México: avances en infraestructura de pagos y rezagos en transparencia. Dentro de su evaluación, el país obtuvo la calificación máxima en acceso directo a los sistemas de pago, por las condiciones que permiten a instituciones no bancarias reguladas conectarse al Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI).
En transparencia de precios, en cambio, recibió una calificación de uno sobre cinco. Según el documento, mostrar el tipo de cambio aplicado resulta insuficiente si el usuario no puede identificar también el margen incluido en la conversión.
Carlos Ruiz de Velasco señaló que los sistemas de pagos nacionales han demostrado que es posible mover dinero con rapidez y confiabilidad. Consideró que el desafío consiste en trasladar esa eficiencia a las operaciones internacionales y presentar el costo total antes de que las personas autoricen una transferencia.
El informe reconoce herramientas de comparación como “Quién es Quién en el Envío de Dinero”, de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), para los envíos entre Estados Unidos y México. Sin embargo, plantea que consultar una plataforma externa no sustituye la necesidad de recibir información completa en la aplicación, página o ventanilla donde se realiza la operación.
Entre las medidas propuestas se encuentran informar anticipadamente el costo de conversión, ampliar el acceso de instituciones no bancarias a la infraestructura de pagos y fortalecer la supervisión de las reglas de transparencia.
Ruiz de Velasco sostuvo que la capacidad tecnológica de México ofrece una base para mejorar los pagos internacionales. El siguiente paso, consideró, es que esa modernización se traduzca en costos claros para los usuarios.
La discusión tiene una consecuencia concreta para el bolsillo: conocer la comisión anunciada, el tipo de cambio aplicado y el monto final que recibirá el destinatario. Contar con esa información antes de pagar permite tomar decisiones mejor fundamentadas y comparar el costo real de cada servicio.