Higinio Martínez y el momento político que toca a la puerta del Estado de México

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La llegada de Higinio Martínez Miranda a la Presidencia de la Mesa Directiva del Senado de la República es, sin duda, uno de los momentos más importante de su carrera política, no solamente porque un político mexiquense ocupe hoy una de las posiciones parlamentarias más importantes de México, sino porque ha conseguido el respaldo unánime de su grupo parlamentario para conducir los trabajos de la Cámara Alta.

La verdadera dimensión de este acontecimiento está en lo que representa para el Estado de México y, particularmente, en lo que puede significar para el futuro político de Morena en la entidad, porque mientras Higinio Martínez asume una responsabilidad nacional, en territorio mexiquense comienza a hacerse cada vez más visible una pregunta que durante años ha acompañado su trayectoria, ¿Es éste, finalmente, el momento de Higinio?

La respuesta todavía pertenece al terreno de la política y de las decisiones que Morena habrá de tomar en su momento, pero una cosa resulta evidente, pocas veces en su larga carrera política el Senador mexiquense había llegado a un escenario tan favorable para disputar, con seriedad y legitimidad, el liderazgo rumbo a la sucesión Estatal.

Y no se trata de una construcción improvisada, ya que Higinio Martínez Miranda pertenece a una generación de políticos que construyeron su trayectoria cuando la izquierda mexicana todavía luchaba por abrirse espacio en un sistema político dominado durante décadas por el partido hegemónico.

Su historia política comenzó mucho antes de Morena, esa circunstancia, lejos de ser una simple referencia biográfica, constituye uno de sus mayores activos, Higinio conoce el territorio, conoce la organización, conoce las estructuras, conoce a la militancia, conoce a los Presidentes Municipales, Legisladores y liderazgos regionales, pero, sobre todo, conoce los tiempos de la política.

Esa experiencia es particularmente valiosa en un Estado de México que, por su tamaño poblacional, peso electoral y complejidad política, representa uno de los principales bastiones de cualquier proyecto nacional, por eso su llegada a la Presidencia del Senado no puede observarse únicamente desde la Ciudad de México, hay que mirarla también desde Texcoco, Ecatepec, Toluca, Nezahualcóyotl, Naucalpan, Chalco, Tlalnepantla y desde cada región donde Morena ha construido presencia.

Ahí está la dimensión real del acontecimiento, Mexiquenses de Corazón, de corriente política a fuerza determinante, si existe un elemento que vuelve particularmente relevante el nuevo escenario de Higinio Martínez es Mexiquenses de Corazón; el movimiento que encabeza no apareció de la noche a la mañana, ha sido construido durante años mediante presencia territorial, reuniones, estructuras municipales, cuadros políticos y una narrativa propia dentro de la transformación mexiquense.

Aquello que algunos pudieron interpretar como una expresión más dentro de las múltiples corrientes de Morena hoy adquiere otra dimensión, su dirigente preside el Senado, y eso cambia las reglas del juego, significa algo políticamente mucho más importante, el movimiento que encabeza llega a la etapa decisiva de la sucesión mexiquense con su principal dirigente instalado en una posición nacional de enorme relevancia.

La política se construye con votos, territorio, liderazgo, relaciones, organización y capacidad de diálogo e Higinio Martínez llega a esta nueva etapa con todos esos elementos acumulados durante décadas y el Senado como plataforma nacional.

La Presidencia del Senado tampoco es un cargo menor, desde esa posición, Higinio Martínez tendrá la responsabilidad de conducir los trabajos parlamentarios, representar institucionalmente a la Cámara Alta y mantener interlocución con los distintos poderes y fuerzas políticas, pero existe una dimensión adicional, la política también es percepción.

Porque si algo necesitará Morena rumbo a 2027 será capacidad para mantener la unidad de un movimiento que, por su crecimiento, necesariamente contiene diferentes grupos, generaciones y aspiraciones; en ese escenario, un político con experiencia para negociar y construir acuerdos puede tener una ventaja significativa, e Higinio ha demostrado que sabe hacerlo.

La elección de 2027 será determinante para el Estado de México, no solamente estarán en juego alcaldías y diputaciones, estará en disputa el rumbo político de una entidad que representa uno de los mayores capitales electorales del país, por eso la sucesión comienza mucho antes de que oficialmente comiencen las campañas.

Los grupos se mueven, los liderazgos se reúnen, las estructuras se reorganizan, las encuestas comienzan a adquirir importancia y los nombres empiezan a colocarse en la conversación pública, en esa conversación, el de Higinio Martínez no es nuevo, lo verdaderamente novedoso es la posición desde la cual llega ahora, su presencia nacional se ha fortalecido y su movimiento mantiene presencia territorial.

Ese mensaje puede resultar decisivo, porque la gubernatura no se gana solamente con una corriente, se gana sumando, y durante años, la posibilidad de que Higinio Martínez llegara a la Gubernatura del Estado de México ha formado parte de la conversación política, pero ahora la pregunta adquiere otra profundidad, ¿Puede ser candidato? Sí, ¿Tiene experiencia? La tiene, ¿Tiene estructura? La tiene, ¿Tiene presencia nacional? Ahora más que nunca, ¿Tiene conocimiento del Estado de México? Difícilmente alguien podría cuestionarlo, ¿Tiene una organización política propia dentro de Morena? Mexiquenses de Corazón representa precisamente eso, ¿Tiene experiencia legislativa y ejecutiva? Su trayectoria responde por sí misma.

Por supuesto, la candidatura dependerá de los mecanismos internos de Morena, de las encuestas, de la definición de género que corresponda, de los acuerdos políticos y de las circunstancias que prevalezcan cuando llegue el momento, pero sería políticamente ingenuo ignorar que Higinio Martínez se encuentra hoy entre los perfiles que deben ser observados con mayor atención cuando se hable de la sucesión mexiquense y existe una razón adicional, Higinio no necesita construir su liderazgo desde cero.

En tiempos donde la política suele privilegiar la inmediatez, Higinio Martínez representa algo distinto, la política de largo aliento ha visto transformarse a la izquierda, ha visto nacer movimientos, ha visto caer estructuras, ha ganado y ha perdido elecciones, ha construido alianzas, ha enfrentado adversidades y ha permanecido.

Porque si algo necesita Morena en el Estado de México es un liderazgo que tenga la capacidad de sumar e Higinio tiene frente a sí la oportunidad histórica de convertirse en ese punto de encuentro, el futuro se empieza a escribir ahora, quizá dentro de algunos meses las encuestas definan otra cosa, quizá Morena construya otro escenario, quizá aparezcan nuevos nombres.

La política siempre tiene variables que nadie puede controlar, pero lo que sí puede afirmarse hoy es que Higinio Martínez Miranda ha llegado a uno de los momentos de mayor fuerza política de toda su carrera, preside el Senado, tiene una organización territorial, cuenta con experiencia, conoce profundamente al Estado de México, tiene interlocución nacional y encabeza un movimiento que ha demostrado capacidad de movilización.

Por eso sería un error político minimizar su nueva posición, Higinio Martínez no está llegando tarde, está llegando en el momento exacto en que comienza a definirse el futuro político del Estado de México y quizá ésa sea la mayor paradoja de su carrera, después de décadas de caminar, construir, esperar y resistir, el político de Texcoco vuelve a encontrarse frente a la posibilidad que durante tantos años ha estado presente en el horizonte.

Para la Gubernatura del Estado de México todavía no existe una candidatura, pero existe algo previo y mucho más importante, existe la posibilidad real de construirla y mientras otros apenas comienzan a mover sus piezas, Higinio Martínez ya tiene tablero, territorio, experiencia, una fuerza política organizada y ahora tiene también la Presidencia del Senado.

El próximo movimiento corresponderá a Morena, pero la historia política reciente deja una conclusión difícil de ignorar, Higinio Martínez está más cerca que nunca de convertir una aspiración de décadas en una posibilidad concreta, y si Mexiquenses de Corazón logra transformar su fuerza territorial en unidad, organización y votos, el escenario podría ser todavía más contundente, porque hay momentos que se buscan, hay momentos que se construyen y hay momentos que simplemente llegan y para Higinio Martínez Miranda, todo indica que éste puede ser el suyo.