Latinus ¡lo sabíamos!

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Gabriel Zaldivar

Ahora lo sabemos, lo que Carlos Loret vende como una persecución gubernamental hacia su trabajo “periodístico” para Latinus esconde la desesperación de dicha empresa informativa ante los rastreos de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y las pesquisas en la Fiscalía General de la República (FGR) sobre las operaciones financieras de dicha compañía.

Quienes en nuestro rol de investigadores y profesores enseñamos el andamiaje de las estructuras de comunicación global, reparamos en la red de intereses corporativos multinacionales detrás de cada medio masivo de información. A partir de este desmontaje de los diversos actores comprendemos que cada contenido, informativo y/o de entretenimiento, cumple una función que subyace a una agenda de mayor complejidad.

Algunas de las empresas más relevantes de estas estructuras son News Corporation, Bertelsmann, Fininvest, Time Warner, CCTV, RT, entre otras. Para México las destacadas son Televisa, Grupo Salinas y Organización Editorial Mexicana, entre más.

Sabemos que ningún medio masivo de información, ni las y los periodistas que concurren en éstas, lo hacen con la inocencia o ignorancia sobre las líneas editoriales del medio en el que deciden laborar acorde a intereses corporativos o ideológicos.

El estudio sistemático es factible y necesario en los conglomerados mediáticos internacionales y nacionales por la información pública que se tiene de ellos así como su visible penetración en el área comunicacional y otras áreas de negocios. Los medios de información más nuevos o más pequeños también pueden y deben ser sujetos de investigaciones de este tipo.

Ese es el caso de Latinus, un medio digital creado a principios de 2020 con Loret de Mola como liderazgo visible, luego de que Loret fuera eliminado de la estructura informativa de Televisa en circunstancias poco transparentes pero en apariencia relacionados con los montajes de García Luna producciones.

A cinco años de la creación de Latinus sabemos que es una empresa no mexicana patrocinada mayoritariamente por farmacéuticas, con flujos de dinero inexplicables y problemas por las condiciones laborales de sus empleados. Su objetivo fundamental fue ser el brazo golpeador del gobierno en funciones en México, apuntalado en investigaciones endebles que fueron en su momento desarticuladas por periodistas profesionales sin afinidades políticas que pusieron sobre la mesa las carencias formativas de Loret –visibles para quienes ejercemos la comunicación en sus diferentes aplicaciones- así como sus capacidades para el espectáculo noticioso sin fondo.

La permanencia de un medio masivo de información reside en su capacidad de adaptación a los cambios políticos, económicos, sociales y tecnológicos que marcan los tiempos. Los conglomerados mediáticos que mencionamos en el tercer párrafo de esta colaboración son ejemplos negativos de la dominación mental de las sociedades pero también casos de éxito en sus capacidades de adaptación a nuevos tiempos. Cuando los objetivos de una organización, pública o privada, son de largo plazo existen mayores posibilidades de permanecer en la innovación pero cuando son cortoplacistas mueren fácilmente.

Latinus y Loret apostaron a la destrucción de algo que duraría 6 años, pusieron en ello cantidades obscenas de dinero con un golpeteo a la vida pública y privada de las y los integrantes del gobierno en funciones y el apuntalamiento de una oposición imaginaria. Sus resultados están a la vista. Se acabó su objetivo cortoplacista y Latinus, con Loret y acompañantes, no sirve a nadie.