5 años de fracasos

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Gabriel Zaldivar

El titular del Poder Ejecutivo presentó su 5º. Informe de Gobierno con los resultados y retos en el ejercicio de su gestión. En ocasión de este reporte que mandata la Constitución también es necesario redactar un informe quinquenal de los logros de la oposición. El resumen es negativo a vista de todos.

Dedicaron los 5 años reportados al ataque sistemático de la figura presidencial. Eligieron agresiones íntimas, personales, familiares y profesionales, mientras los descontentos esperaban una oferta de política pública alternativa. Convirtieron al titular del Ejecutivo en el centro de su discurso y el resultado es un crecimiento espectacular en la popularidad del atacado.

Enarbolaron la idea de regresar todo a como estaba “antes”. Nunca comprendieron que en la apreciación de la mayoría ese “antes” era uno de generación de pobres, concentración de la riqueza, incremento de la desigualdad, acotamiento de oportunidades de desarrollo personal, profesional y empresarial. Se mostraron incapaces de leer que ese “antes” ya no lo quería la mayoría de la gente.

Colocaron en la agenda temas “graves” por los cuales habría de castigarse al gobierno en ejercicio: violencia y desapariciones, vacunas y medicinas, niños con cáncer y feminicidio, energías limpias y producción de petróleo, dictadura y populismo, virus comunista y libros de texto; que no impactaron en demasía el apoyo ciudadano al grupo que ejerce el poder. En colaboraciones anteriores en este mismo espacio revisamos la abrumadora aprobación que todas las encuestas dan a dicho grupo encabezado por el presidente de México.

Organizaron una marea rosa para el Instituto Nacional Electoral (INE) y la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) que se quedó en el anecdotario. Perdieron la mayor parte de las gubernaturas que estuvieron en juego durante estos 5 años siendo la más importante, por su tamaño y presupuesto, la del Estado de México. En lo electoral, con alianza o sin ella, las y los electores dieron la espalda al Partido Revolucionario Institucional (PRI), al Partido Acción Nacional (PAN) y al Partido de la Revolución Democrática (PRD), integrantes del Frente Amplio.

La estructura de medios corporativos, brazo difusor de los mensajes clave de la oposición, perdió la poca audiencia que le dejó la avalancha digital mientras la estructura de medios independientes creció con su oferta informativa más equilibrada. A los empresarios que jugaron abiertamente en favor de esta oposición les sobraron las condenas.

Lo anterior parecería insuficiente pero aún podían hacer más. En la elección de su candidata para el proceso electoral de 2024 incumplieron las reglas que propusieron y seleccionaron a una candidata que provoca divisiones al interior de su Frente Amplio, que no convence a muchos de los agrupados en el amasijo oposicionista y hace recular a los priístas y panistas de cepa así como a los de ultraderecha. Parece que se harán realidad los estimados de políticos experimentados y analistas de fondo: Xóchitl será la gota que derramará el vaso del fracaso.

De la misma forma en que está ocurriendo en todo el mundo, durante los últimos 5 años la estructura de partidos políticos mexicanos agrupados en el Frente Amplio aceleraron el camino a su extinción.