Una “sutil” reeducación frente a los ojos del mundo

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francisco rodriguez

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a región autónoma china conocida como Xinjiang fue dominada por la etnia “uigur”, que pudo conformar varios estados independientes. Pues, además, de esta región, la etnia se encuentra en países como Kazajistán, Kirguistán, Uzbekistán y hasta en la lejana Turquía.

¿Quiénes conforman esta etnia? ¿Por qué ha estado bajo la lupa de Pekín? Este grupo es de origen tùrquico que profesa la religión del islam en su versión sunì, culto que siguen practicando hasta nuestros días. Luego de conflictos entre dinastías, fue el linaje Qin el que se anexó el territorio habitado por los uigures. Tuvo que pasar mucho tiempo para que la región uigur recuperase su autonomía. Esto ocurrió cuando la fundación de la primera república china. Luego subió al poder el régimen comunista y éste se hizo con todos los territorios separatistas. Fue la muerte de la  esperanza uigur de conseguir un territorio autónomo. Es en ese momento cuando surgen varios movimientos fundamentalistas que buscan la autonomía territorial. Ya en tiempos actuales, el régimen del Partido Comunista Chino (PCCH) ha mantenido bajo control y vigilancia prácticamente toda la vida cultural de esta singular etnia, pues su religión, cultura, usos y costumbres se encuentran a merced de las autoridades chinas. El hecho de que los hombres lleven barba,  que las mujeres usen velo o que una familia inicie alguna meditación o plegaria, es motivo suficiente para fincar sospechas de radicalismo sobre los habitantes de esta región de Xinjiang. El mundo conoce ya las prácticas del PCCH dirigidas a reeducar (reprimir) a los miembros de este grupo étnico. Según las estadísticas, cinco de cuatro familias uigur han padecido la detención o la represión violenta de algún familiar por el simple hecho de su origen étnico.

Unos de los mecanismos más populares que usa el PCCH para “reeducar” a este grupo es el sistema de “campamentos de reeducación”. En este lugar son internados todos los miembros uigur sospechosos de radicalismo. Cual centro preventivo, los hombres son separados de las mujeres para evitar su reproducción, a la par de que se favorece abiertamente la colonización de los chinos “Han”, enemigos territoriales de los uigur. 

Averiguar lo que ocurre en estos campos de reeducación (concentración) es prácticamente imposible. Testimonios valientes de los reeducados (víctimas) manifiestan que existe violencia, trabajos forzados, maltratos psicológicos, una fuerte manipulación que busca convencer (obligar) a los uigures para abandonar su identidad cultural, así como el exterminio de miles de personas, como en tiempos de Auschwitz o Siberia. 

La razón de este “sistema de reeducación” consiste en evitar la emancipación del territorio, también conocido como Uiguristàn, país de los uigures. El pulso nos indica que el deseo dependentista sigue vigente. Sin duda, una amenaza para la China continental en vista de los recursos con que cuenta Xinjiang. No es extraño que so pretexto de combatir el separatismo, el PCCH difunda su política de represión, al tiempo que pretende asimilar a esta etnia con la identidad china tradicional. Todo esto frente a los ojos del mundo.