
La venta más reciente de entradas para la Copa del Mundo de 2026 provocó una respuesta masiva de aficionados y, en muy poco tiempo, dejó sin disponibilidad los partidos programados en territorio mexicano. Desde las primeras horas del proceso, miles de usuarios ingresaron a la plataforma oficial con la intención de asegurar un lugar, pero la oferta se consumió con rapidez. La FIFA había informado previamente que esta etapa final operaría por orden de llegada y permanecería abierta hasta el final del torneo, sujeta a disponibilidad.
Aunque la comercialización comenzó oficialmente a las 9:00 de la mañana, hora del centro de México, numerosos aficionados se conectaron antes para incorporarse a la fila virtual. Durante ese lapso se reportaron tiempos de espera prolongados, accesos intermitentes y dificultades para concretar la compra, en medio de una demanda internacional especialmente intensa. La propia FIFA reconoce en su sistema de boletaje que el acceso puede no ser inmediato cuando la presión de usuarios es alta.
Los juegos previstos en México figuraron entre los más solicitados y fueron de los primeros en desaparecer del inventario visible para el público. Mientras algunos encuentros en Estados Unidos y Canadá todavía mostraban disponibilidad en ciertos momentos, los correspondientes a sedes mexicanas prácticamente se esfumaron en cuestión de horas, reflejo del enorme interés por los partidos del país anfitrión.
Pese a ello, no todo quedó cerrado de manera definitiva. La FIFA señaló que durante esta fase pueden incorporarse más boletos gradualmente, por lo que recomendó revisar el sitio oficial de manera periódica. Es decir, la falta de entradas en un momento determinado no necesariamente implica que ya no vuelvan a aparecer opciones más adelante.
También existe la vía del mercado oficial de reventa e intercambio. En el caso de México, la FIFA habilitó un esquema específico para residentes del país, mientras que para compradores de otras naciones opera el mercado general de reventa. En ambos casos, la operación contempla una comisión de 15% y, para residentes en México, las entradas no pueden publicarse por encima de su precio original.
En suma, la jornada confirmó que la demanda por asistir al Mundial 2026 sigue en niveles extraordinarios, especialmente para los partidos en México. La recomendación para los aficionados es mantenerse atentos al portal oficial, donde podrían abrirse nuevos espacios conforme avance el proceso de asignación y reventa autorizada.