
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, sostuvo la mañana del 12 de enero una conversación telefónica con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en un intento por encauzar, por la vía diplomática, las recientes declaraciones del mandatario estadounidense sobre una mayor participación de su país en tareas de seguridad dentro del territorio mexicano.
La llamada, que tuvo una duración aproximada de quince minutos y motivó el ajuste en la agenda pública de la presidenta mexicana, se centró en dos ejes: la cooperación bilateral en materia de seguridad y la defensa del principio de soberanía nacional. De acuerdo con lo expresado por Sheinbaum, el contacto directo respondió a la necesidad de aclarar posturas frente a mensajes reiterados del presidente Trump sobre su interés en incrementar la intervención estadounidense en México.
Desde Palacio Nacional, la mandataria explicó que, ante este tipo de declaraciones, el diálogo directo resulta no solo conveniente, sino necesario. Señaló que la relación entre ambos países debe conducirse con base en el entendimiento mutuo, sin ambigüedades respecto a los límites constitucionales que rigen la actuación del Estado mexicano.
Durante la conversación, ambos jefes de Estado revisaron los avances en el combate al tráfico de drogas, con especial énfasis en el fentanilo. Sheinbaum destacó que, de acuerdo con cifras de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP), las incautaciones de esta sustancia en la frontera se han reducido cerca de un 50 por ciento, mientras que las muertes asociadas a su consumo en Estados Unidos habrían disminuido en alrededor de 43 por ciento.
La presidenta fue enfática al subrayar que estos resultados se han alcanzado sin la necesidad de intervención de fuerzas extranjeras en territorio nacional. Recordó que la Constitución mexicana es clara en su rechazo a cualquier forma de intervención militar externa y que ese principio fue expresado de manera directa durante la llamada.
El intercambio, según relató la mandataria, se desarrolló en un tono respetuoso y cordial. Sheinbaum estuvo acompañada por el canciller Juan Ramón de la Fuente, el subsecretario para América del Norte Roberto Velasco y el secretario de Seguridad Omar García Harfuch. También participó el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Douglas Johnson, con quien la presidenta sostuvo posteriormente un encuentro privado.
“La cooperación sin subordinación es muy clara”, expresó Sheinbaum al referirse a la relación bilateral. Afirmó que el entendimiento entre México y Estados Unidos debe sostenerse sobre principios de respeto mutuo, integridad territorial, responsabilidad compartida y confianza institucional.
Finalmente, la presidenta señaló que continuará privilegiando el diálogo directo con su homólogo estadounidense, incluso en los temas donde existan diferencias de fondo. “Donde hay acuerdo se avanza, y donde no, también se habla”, afirmó, subrayando que la comunicación abierta es una herramienta clave para preservar una relación bilateral estable en un contexto regional complejo.